Restaurada por ti
Primero la humillaron. Luego la rechazaron. Finalmente, atacaron a su esposo. Los perseguidores intentaron borrar a Zakie, una cristiana afgana, pero tu apoyo la restauró.
Una botella de refresco, arrojada desde un apartamento en lo alto, cayó sobre la cabeza de Zakie mientras caminaba a casa. Al mirar hacia arriba, vio a un niño de 12 años que huía corriendo.
El rostro de Zakie ardía de humillación, y apuró el paso. Sin embargo, no podía librarse de esa sensación de rechazo.
Fue un incidente perturbador. Pero Zakie no imaginaba que aquello era solo el comienzo de una campaña de persecución que amenazaba con borrar la identidad, el espíritu y la esperanza de esta joven mujer…
Zakie se convirtió al cristianismo en Afganistán después de que su esposo comenzara a seguir a Jesús. «En el islam, la mujer siempre es vista como inferior, sin derechos ni privilegios», dijo Zakie. «Cuando llegué a la fe a través de mi esposo, fui liberada de esas cadenas y ataduras. La paz llegó a mi vida».
Pero mientras Dios obraba en el corazón de Zakie, su comunidad solo la veía como «una infiel» que había traicionado a su familia y su cultura. Pronto, las otras madres no dejaban que Zakie cargara a sus hijos, diciendo: «No te acerques a ella, es una mala mujer». Después, fue excluida de un funeral familiar.

Incluso la mejor amiga de Zakie la abandonó, enviándole este desgarrador mensaje: «Mi esposo dice: ‘Si te veo con Zakie otra vez, te cortaré las orejas y la nariz y te echaré a la calle'».
Un día, la persecución alcanzó un terrible punto culminante…
En peligro
«Mi familia y yo habíamos ido a la casa de nuestros parientes», recuerda Zakie. «Cuando salimos, una motocicleta se detuvo en la carretera, un hombre se bajó y le disparó a mi esposo. Esa misma noche huimos de Afganistán».
La decisión de partir fue angustiante. Zakie cuidaba de un bebé y de su esposo herido, pero quedarse era demasiado peligroso. La familia se refugió en Asia Central.
«Comparto el amor de Dios con las mujeres».
Zakie
Ahora, tu apoyo está llegando a Zakie, y tu amor y oraciones la ayudan a ministrar a otras mujeres afganas.
«Hago discipulado con mujeres, porque hay muchas que han vivido traumas», dice Zakie. «Comparto la Palabra de Dios y el amor de Dios con ellas».
Gracias a tus generosas ofrendas, mujeres perseguidas en Asia Central están recibiendo capacitación, literatura y ayuda práctica. Tu apoyo restaura a estas mujeres y las empodera para cumplir el potencial que Dios les ha dado.
«Jesús lo es todo para mí», añadió Zakie. «Lo que me da esperanza es que he encontrado al Dios vivo y tengo una relación cercana con mi Dios. Esto me da gozo. En cada situación, Dios está conmigo».
Por favor, ora
- Pide a Dios que restaure plenamente a Zakie y la use poderosamente para alcanzar a otras mujeres afganas.
- Zakie dice: «Oren por mi ministerio, por un lugar donde podamos reunirnos a adorar y por Biblias».
- Ora por las mujeres cristianas que aún están en Afganistán, siguiendo a Jesús en secreto.