Somalia
Líder
Primer ministro Hamza Abdi BarreNúmero de cristianos
300Principales causas de persecución
- Opresión islámica
- Opresión de clanes
- Corrupción organizada y crimen
- Paranoia dictatorial
Cómo es la persecución
Los cristianos en Somalia viven en uno de los entornos más hostiles del mundo, un lugar donde seguir abiertamente a Jesús es imposible. En Somalia en general, es ilegal convertirse del islam al cristianismo según la Constitución Provisional de 2012. La sharia (ley islámica) se aplica en todas las regiones y esto, sumado a la presión social y del clan, obliga a los cristianos a practicar su fe en secreto y aislamiento. La conversión a otra religión se considera una traición y una deshonra al país, al clan y a la familia. Esto puede llevar a la violencia, al repudio familiar (lo que en la Somalia basada en clanes deja a las personas en una situación de extrema vulnerabilidad) e incluso a la ejecución, a menudo a manos de miembros de la propia familia. Los cristianos no tienen protección legal. Los funcionarios participan o consienten la vigilancia, el acoso y la intimidación, creando un entorno donde el cristianismo está criminalizado.
El grupo militante extremista Al-Shabaab ha crecido en dominio en ciertas áreas debido al empeoramiento de la situación política y de seguridad, que ha creado un vacío de liderazgo. Este grupo desea erradicar el cristianismo y ejecuta abiertamente a cualquier persona sospechosa de ser cristiana.
Qué ha cambiado este año
Somalia sigue siendo uno de los países más peligrosos del mundo para seguir a Jesús, razón por la cual ocupa nuevamente el segundo puesto en la Lista Mundial de la Persecución. Los cristianos a menudo son víctimas tanto de ataques ideológicos como de los daños colaterales de una economía de guerra criminalizada. La inestabilidad política en Somalia ha empeorado, con tensiones crecientes entre Etiopía y Somalia por disputas territoriales. Esto ha debilitado la seguridad regional y ha provocado un aumento de la ilegalidad y la actividad criminal.
Al-Shabaab ha aprovechado esta situación, lo que ha permitido al grupo prosperar utilizando fondos obtenidos mediante actividades criminales. Dado que Al-Shabaab tiene la intención de eliminar el cristianismo, esto deja a los cristianos más expuestos.
Quiénes son los más vulnerables a la persecución
Los cristianos conversos son especialmente vulnerables en las áreas bajo control de Al-Shabaab. El grupo impone una versión brutalmente estricta de la sharia, y los conversos al cristianismo son ejecutados públicamente si son descubiertos.
Los cristianos siguen siendo vulnerables incluso en las áreas bajo el gobierno federal somalí (las regiones del norte de Puntlandia y Somalilandia), donde el islam es la única religión legal. Los creyentes en estas áreas enfrentan una hostilidad social generalizada y vigilancia, y tienen legalmente prohibido convertirse, adorar o compartir su fe. En Somalilandia, los intentos de reabrir lugares de culto cristianos han provocado protestas, arrestos y reacciones públicas hostiles.
Cómo experimentan la persecución las mujeres
Las mujeres en Somalia ya enfrentan desigualdad de género, visible en la mutilación genital femenina, las altas tasas de matrimonio infantil y el desplazamiento generalizado. En los campamentos para personas desplazadas, las mujeres y las niñas corren riesgo de violación, explotación y abuso.
Las mujeres que se convierten al cristianismo son especialmente vulnerables y enfrentan humillación pública, arresto domiciliario, matrimonio forzado, violación o muerte. Las viudas pueden ser coaccionadas para casarse con hombres musulmanes, y las niñas cristianas corren riesgo de secuestro y conversión forzada al islam. La discriminación económica, incluidas las leyes de herencia, deja a las viudas y a los niños en la pobreza. Y en las escuelas, las niñas cristianas enfrentan presión para conformarse a las prácticas islámicas.
Cómo experimentan la persecución los hombres
La sociedad somalí vincula la identidad masculina con el islam, lo que deja a los conversos en una situación de gran vulnerabilidad. Los hombres y los niños sospechosos de ser cristianos corren riesgo de agresión, tortura, secuestro, encarcelamiento o muerte, incluso a manos de sus propias familias. Al-Shabaab recluta por la fuerza a hombres jóvenes, mientras que las familias pueden enviar a los conversos a centros islámicos para su adoctrinamiento. Si un hombre se convierte al cristianismo y es descubierto, puede enfrentar pruebas públicas de lealtad, pérdida de herencia, denegación de educación y coacción para renunciar a su fe. Su familia también sufrirá consecuencias. La mayoría de los hombres conversos se refugian aún más en la clandestinidad, lo que debilita el liderazgo de la iglesia.
Qué hace Puertas Abiertas para ayudar
Puertas Abiertas apoya a los creyentes somalíes en todo el Cuerno de África desde la década de 1990. Nuestra visión es ver a los seguidores de Cristo crecer hasta la madurez en su fe y tener relaciones de cuidado mutuo en medio de la persecución. Buscamos lograrlo facilitando el discipulado y equipando a los cristianos para hacer frente a una persecución severa.
Ora
Somalia es uno de los lugares más peligrosos del mundo para vivir como cristiano. Ora para que el pequeño número de creyentes encuentre refugio y seguridad en los brazos de Jesús.
Al-Shabaab, el grupo extremista islámico, ataca a cualquiera que sospechen que es cristiano. Pide a Dios que proteja a los cristianos y los libre de la muerte o los ataques.
Ora para que los creyentes somalíes sepan que no están solos, incluso si se ven obligados a adorar en secreto.
Somalia está traumatizada, y los cristianos somalíes aún más. Ora para que el Espíritu de Dios ministre a sus vidas y traiga sanidad a sus mentes y espíritus.
Ora junto con Aweis (cuya historia aparece arriba) por la iglesia somalí:
«Padre celestial, en Tu santo nombre, oramos. Cuando Tú estás con nosotros, nadie puede estar contra nosotros. Lo que la gente ve como imposible, como una iglesia somalí, es de hecho posible gracias a Ti. Porque cuando te tenemos a Ti, todo es posible para Tu Reino. Ninguna persecución, rechazo, excomunión o amenaza podría apagar la luz del pueblo somalí. Tú nos dijiste que las puertas del infierno no prevalecerán contra la iglesia. En Tu nombre oramos. Amén.»